La gestión del cambio desde el autoconocimiento

“Conócete a ti mismo” dijo Sócrates

Estas palabras fueron pronunciadas hace siglos y aún perdura su valor. Pero ¿Es necesario conocerse a sí mismo? ¿Podemos vivir sin conocernos? Muchas personas transitan felices por la vida sin tal preocupación.  Su vida transcurre sin los altos y bajos desmedidos que puede padecer otra persona frente al oleaje del cambio. Enfermedad, rupturas, pérdida de trabajo, son algunas de las condiciones que provocan cambios inesperados en la vida de cualquiera y en las organizaciones.

Para los líderes empresariales, intuir y aprovechar el cambio es un requisito indispensable intrínseco a la función. Frente a la variedad de situaciones a las que se enfrentan, es importante que sepan manejar las fuertes presiones internas y externas y determinar direcciones, izando la vela y manejando el timón con destreza, para hacer frente a la tempestad.

En un reciente debate donde asistí, expertos en innovación y tecnología vaticinaron una aceleración del cambio. Cierto es que, en nuestra época actual, estamos sometidos a momentos importantes de cambio, frente a los cuales debemos prepararnos tanto a nivel personal como profesional.

¿Cuáles son esos aspectos valorables a considerar si queremos adaptarnos a una sociedad que tiende a acelerarse sin escrúpulos?

En primer lugar, es necesario conocerse. El autoconocimiento es uno de los fundamentos de un buen liderazgo pues permite sopesar debilidades y fortalezas, conectar con emociones y valores, delimitar juicios, enfocar intenciones y aclarar los motivos de la acción. Si nos conocemos mejor sabremos navegar por el océano de la inestabilidad, sin zozobrar.

El autoconocimiento abarca varios conceptos:

  • Conocer nuestros valores y a ser posible respetarlos.
  • Disponer de conciencia e inteligencia emocional y saber expresarla.
  • Saber autoevaluarse, reconocer recursos, fortalezas, talentos y debilidades.
  • Aclarar cuáles son los motivos que nos incitan a actuar y los objetivos que queremos alcanzar.

¿Para qué hago lo que hago? ¿A dónde quiero llegar? ¿Qué va a permitirme hacerlo? ¿Cómo quiero hacerlo?

 Según Goleman, el autoconocimiento es un elemento fundamental de la Inteligencia emocional. Lo describe como la habilidad de reconocer los propios estados internos, preferencias, recursos e intuiciones.

En segundo lugar, es importante elevar el nivel de consciencia y apertura para sí y para el mundo. Permanecer en lo ya conocido, en la tan reconocida zona de confort solo permitirá responder a situaciones cambiantes con las mismas estrategias de siempre. Y a nuevas situaciones, nuevas soluciones. No podemos apegarnos al pasado o a lo que era pues careceremos de la suficiente proactividad frente a lo desconocido. Abrirse al mundo, conocer su realidad, intervenir en él, suelen ser buenos antídotos para la indolencia de lo ya conocido. No ayudamos al cambio, conservando nuestra pequeñez.

Gestionar el cambio es tener la madurez para aceptar lo desconocido, lo que está por llegar por muy incómodo que parezca. Salir de lo habitual pide aceptación. Y soltar lo ya conocido, pide coraje.

El coraje es otro elemento para un cuestionamiento productivo. Ya sea en la vida profesional o personal se necesitan buenas dosis de coraje para auto cuestionar estrategias y progresar frente a situaciones no elegidas. Se necesita coraje y determinación para cambiar pues los viejos hábitos constituyen una poderosa trama de enraizamiento en el sistema nervioso que no tardara en manifestarse si se la provoca.

Y por último no bastan las buenas intenciones. Sin la fuerte decisión de mantener nuestro objetivo y determinar las acciones adecuadas, será dificultoso llegar a cualquier fin. 

Una decisión cada vez más transparente y enraizada permitirá superar las oposiciones al cambio siempre y cuando se sepa liderar las oportunidades y amenazas que se presentan.

Para ello, las técnicas o metodologías como el coaching, la formación, la gestión de las emociones o la corporalidad, son necesarias en este arduo, vasto pero a la vez apasionante proceso que supone gestionar el cambio.

Susana Ramon

www.inpuls.es

 

2 comentarios
  1. grace_demi@yahoo.com.ar
    grace_demi@yahoo.com.ar Dice:

    Hola Susana, es cierto lo que comentas y en lo personal lo vivencio tal cual lo decís, soy argentina y a pesar de que no estamos en lo último de la tecnología, muchas personas nos hemos visto avasalladas por mucha información. he comenzado con un camino de autoconocimiento, el cual me llevo a estar cursando ahora el últimos módulo del Método Feldenkrais, me costó decidirme por estudiarlo, pues tengo 61 años. pero realmente me hizo muy bien. Desde que comencé este camino es asombroso, por lo menos para mi, como ahora puedo estar conectada con muchas personas en distintos países del mundo. Eso ya en mi produjo que no me puedo quedar esperando que los alumnos lleguen a mi, es así que estoy pensando en realizar una formación de informática y caoching. Lo que en algún momento me pareció imposible, ahora lo veo como algo valioso y necesario, trabajar siempre con uno mismo, para poder brindar lo mejor que tenemos para el bien de los demás. Me encanto conocerte y poder compartir contigo este camino de aprendizaje constante, Saludos Graciela de Argentina

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  2. Susana Ramon
    Susana Ramon Dice:

    Hola Graciella, gracias por tu comentario e interés. Pues me alegro de que te formes al Método Feldenkrais pues es un método maravilloso para desarrollar habilidades y potencial entre otras cosas para hacer frente al cambio. Y también para recuperar una buena organización. ¿Con quien te estas formando? Te deseo muchos beneficios en este proceso tan bonito.

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