Porque es importante seguir aprendiendo

 

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Aprender es una función básica humana. Después del nacimiento, el bebé transita por diferentes etapas de aprendizaje neuromotor: girar, sostener la cabeza, sentarse, cambiar de orientación, reptar y gatear hasta ponerse de pie y caminar. Estos aprendizajes de índole neuromotora consolidan la conducta emocional y psíquica futura del niño, prepararan la verticalidad y la aparición y evolución de su lenguaje.

Estas etapas evolutivas representan la base sustentadora de todo aprendizaje posterior. Su integración supone la madurez de nuestro sistema nervioso y la posterior oportunidad de volvernos personas capaces en nuestras acciones y expresiones.

Si alguna etapa se ve trabada,  impedida u obviada, repercutirá en nuestra madurez psicológica, emocional o motora adulta.

 Al nacer las conexiones neuronales son terreno virgen y necesitan de la experiencia del hacer del bebe, para desarrollarse creando redes neuronales solidas. Estas redes facilitan la satisfacción de sus necesidades y la adaptación al entorno.

En la etapa adulta, conservamos la misma huella impronta de nuestros aprendizajes infantiles, cuando queremos cubrir nuestras necesidades remotas de afecto, protección, pertenencia o incluso de alimentación y supervivencia.

Cuando nuestras conductas o capacidad de manejarnos no nos satisfacen, nuestros patrones obsoletos (ya sean motores, conductuales, mentales u emocionales) en los cuales nos sentimos anclados por nuestras experiencias pasadas,  dejan de servirnos.

¿Podemos entonces continuar aprendiendo?

¿Qué nos motiva cuando aprendemos?

La madurez de nuestra sistema nervioso se consolida por aprendizajes, cuantos mas aprendizajes mas plasticidad y cuanto más plasticidad más capacidad para ordenar la información e integrarla.

A cuanta más plasticidad mas adaptabilidad pues las redes neuronales que sustentan cada aprendizaje sostienen también nuestras conductas, acciones y expresiones.

La acción integrada permite una mayor adaptabilidad lo que supone un continuo aprendizaje para y con el entorno.

Vemos el pez que se muerde la cola en un círculo infinito de posibilidades.

Por ello, si queremos ser personas completas, necesitamos continuar aprendiendo estimulando nuestro sistema nervioso con su infinita e imparable red de conexiones sinápticas.

Todos poseemos un gran potencial, algunas veces inexplorado, dormido o no reconocido.

Volver a aprender nos permite recuperar un espíritu joven y la sensación de sentirnos útiles y capaces.  

Moshe Feldenkrais al crear su famoso método supo concretizar la infinita capacidad de aprendizaje de todo ser humano, a partir de la conciencia del como aprendemos.

Para él, todo autogobierno (o auto liderazgo como podríamos llamarlo en la actualidad) suponía un continuo aprendizaje de superación para la autorrealización individual y colectiva.

Planteémonos si seguimos aprendiendo y para qué.

Necesitamos de otros para aprender. Pero ante todo necesitamos la decisión de mantenernos siempre jóvenes en nuestros aprendizajes y de no abandonar si las cosas no van en la dirección deseada.

Susana Ramón

www.inpuls.es

Te dejamos el link de nuestros talleres y cursos donde podrás continuar aprendiendo

Moverse, actuar y comunicar con facilidad y soltura

Taller: Moverse desde el centro

Taller-retiro en Mallorca

Programa Equilibrio y Salud

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