¿Sabes porque es importante que te muevas mejor?

running cycle illustration - the muscles

Nuestros hábitos de movimiento, erróneos acaparan toda nuestra vitalidad. Esos hábitos nos hacen mover de una manera “cómoda”, pero no siempre acorde con una acción integrada,  es decir “organizada” desde el punto de vista del sistema nervioso. En general nuestro aparato neurobiológico: neurológico, esquelético y muscular, está diseñado para funcionar bien.  A menos de padecer desde la infancia, graves alteraciones motoras o enfermedades, la mayoría hemos nacido con un sistema preparado para la acción y la adaptación.

¿Por qué perdamos esa habilidad? ¿Qué efectos ello tiene?

A muchas personas les cambiaria la vida si pudieran sentirse mejor. El dolor, el estrés o las tensiones a parte de mermar la vitalidad, crean un conflicto continuo en el sistema nervioso. Conflicto que necesita energía para permanecer y perpetuarse.

Nos podemos preguntar qué necesitamos para modificar nuestros patrones obsoletos de funcionamiento y ser personas más saludables en todos los sentidos.

Nuestros patrones evolutivos en nuestra más temprana edad están diseñados para responder de manera eficaz a las solicitaciones internas o externas.

Con el crecimiento y debido a experiencias personales, perdemos esa flexibilidad natural de aprendizaje que no hace dúctiles y plásticos en nuestra capacidad adaptativa. 

Sin plasticidad, poco podremos responder de manera diferente a la habitual, a los retos que se nos presentan, dicho de otra forma,  no podremos adaptarnos al cambio.

Esas respuestas habituales, tienen su anclaje en nuestro mapa mental pero no son definitivas. Fuertes sí, pero no definitivas. Pueden ser debilitadas para dejar paso a nuevos aprendizajes más en sintonía con una buena manera de estar, hacer, comportarse y actuar. Teniendo en cuenta que nuestros movimientos son la herramienta de expresión de nuestras acciones, perfeccionando movimientos, perfeccionamos acciones.

Una de las maneras de perfeccionar nuestras acciones es recuperar la flexibilidad natural del organismo y estimular su capacidad de recuperación pues la rigidez y el cansancio coartan toda acción eficiente.

Mediante el aprendizaje de nuevos movimientos, enriquecemos la expresión de nuestras conductas y avanzamos en nuestra madurez biológica, es decir de todo nuestro sistema. Esa madurez representa un desarrollo continuo de conexiones sinápticas habilitadas para enriquecer la propia autoimagen y hacernos personas más capaces y adaptables en nuestras acciones.

Una de las razones por lo que es importante mejorar es sin duda, la de preservar la salud y con ella obtener una mejor calidad de vida.

Pero hay otras razones que podemos considerar si vemos el esfuerzo que supone retroalimentar nuestras tensiones.

Pues si no hacemos nada para reducirlas nuestra vitalidad se verá mermada y con ella  un buen despliegue de nuestras acciones.

A pesar de que muchas tensiones son el efecto de disfuncionamientos, estrés o enfermedades,   nuestros hábitos o patrones físicos o emocionales tienen mucho que ver en cómo y cuándo  adoptamos gestos y posturas poco funcionales y expresamos conductas o actitudes repetitivas.

Reconociendo esos patrones obsoletos de movimiento que sostienen nuestros hábitos y modificándolos, recuperamos integración, concentración, equilibrio y energía y mejorarnos conductas y comportamientos.

Somos entonces actores del cambio para preservar nuestra salud.

Mejorar la salud es cuestión de prevención, preservarla, de motivación.

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Gracias!

Susana Ramón

www. inpuls.es

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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