Recuperar la motivación interna

La motivación es una energía hacia la acción. Con motivación hacemos cosas difíciles y a veces casi imposibles. Las personas motivadas avanzan con fuerza, optimismo y energía.

¿Somos personas motivadas?

Podemos distinguir la motivación que nace del exterior (out) o la que nace del interior (in).

La motivación que nace de inputs o situaciones externas (recibimos una promoción y ello nos alienta a trabajar con más ahínco) es importante pero es de corta duración. Necesita alicientes y se agotará con el tiempo.

La motivación interna es una fuerza que nace de nuestro interior y no se genera por elementos externos. Se retroalimenta por si sola y es durable. No se desmorona por cualquier dificultad inesperada. Las personas verdaderamente motivadas no abandonan fácilmente y perseveran hacia el cumplimiento de sus objetivos, por muchos obstáculos que aparezcan en el camino.

¿Cómo podemos desarrollar la motivación interna para alcanzar objetivos, desarrollar nuestra vida personal o profesional, adelgazar o cualquier otra meta que podamos tener?

En primer lugar es importante que reconozcamos nuestras cualidades.

Reconocer nuestras cualidades es reconocer nuestras fortalezas. Si ponemos foco en lo que sabemos hacer bien nos sentiremos más fuertes y seguros. Esta sensación de nosotros mismos nos dará más empuje y energía para la acción.

En la mayoría de los caso, tendemos a focalizarnos en nuestras debilidades y eso insensiblemente merma la energía. Vemos el vaso medio vacío, en lugar de verlo medio lleno.

Haz una lista de 10 de tus cualidades.  Seguramente te notarás más seguro de ti y con mayores ganas de comprometerte o actuar.

Pregunta a tus amigos o compañeros que te digan cuáles son tus 3 cualidades principales. Verás que automáticamente crece tu motivación.

Si somos líderes o dirigentes de personas o equipos, enfatizar en las fortalezas de las personas que dirigimos es un buen aliciente para motivarlas e incentivarlas a superarse.

Otro punto importante es aceptar y valorar nuestras fortalezas.

Decirse: “tengo suficiente experiencia”, o “me siento preparado”,  “soy bueno para tal actividad” es un punto importante para hacer crecer la autoestima y accionar con más facilidad y compromiso.

Con baja autoestima no tendremos ni fuerza, ni pasión. Aceptar nuestro valor, expresarlo no es signo de soberbia como muchos piensan, sino una manera de generar la energía de la motivación.

Y a ti, ¿Qué tipo de motivación te dirige?

Si este post te ha gustado, !compártelo! o dejanos tu comentario.

Susana Ramon

www.inpuls.es

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *